- Qué significa la palabra mukbang
- De dónde viene: AfreecaTV y el Corea de finales de los 2000
- Mukbang, ASMR eating y programa de cocina: no es lo mismo
- Por qué engancha: honbap, ASMR y las cantidades imposibles
- El mukbang en pantalla: doramas y programas de variedades
- La cara polémica: salud, regulación y desperdicio de comida
- Entonces, ¿por qué triunfa tanto en Corea?
Respuesta corta: El mukbang (먹방) es un formato de vídeo, nacido en Corea del Sur, en el que una persona come —a menudo cantidades muy grandes— frente a la cámara mientras habla con su audiencia o simplemente deja que se escuchen los sonidos de la comida. Nació hacia 2009-2010 en la plataforma de streaming AfreecaTV como una forma de hacer compañía a quienes comían solos, y hoy es un género propio en YouTube y TikTok con permanentes ecos en doramas y programas de variedades.
Si alguna vez te has quedado viendo a alguien devorar tres bandejas de marisco en YouTube sin saber muy bien por qué no puedes dejar de mirar, ya has sido víctima —o beneficiario, según se mire— del mukbang. Es uno de esos fenómenos que nacieron en Corea del Sur y que, como el K-pop o los doramas, terminaron colándose en el resto del mundo sin pedir permiso. Vamos a ver qué significa exactamente, de dónde sale y por qué engancha tanto.
Qué significa la palabra mukbang
Mukbang es la romanización de 먹방, una palabra compuesta que junta meokneun (먹는, «comiendo», del verbo comer) y bangsong (방송, «emisión» o «transmisión»). Literalmente sería algo así como «transmisión de comer». No hace falta más contexto para entender el formato: alguien se sienta delante de una cámara y come, en directo o grabado, mientras el resto miramos.
Lo curioso es que la palabra ha viajado casi intacta a otros idiomas. En español, en inglés, en francés… nadie se ha molestado en traducirla, y se usa tal cual, igual que pasa con kimchi o hallyu. Es una muestra más de lo bien que exporta Corea del Sur sus propios conceptos culturales sin necesidad de adaptarlos.
De dónde viene: AfreecaTV y el Corea de finales de los 2000
El mukbang tal y como lo conocemos nació en AfreecaTV, una plataforma surcoreana de streaming en directo que funcionaba de forma parecida a lo que hoy es Twitch, pero años antes de que Twitch existiera como lo conocemos. Alrededor de 2009-2010, algunos creadores empezaron a retransmitir sus comidas en directo, respondiendo a los comentarios del chat mientras comían. La fórmula funcionó mejor de lo que nadie esperaba y, a lo largo de la década siguiente, el formato saltó a YouTube, se expandió por Asia y terminó llegando a plataformas occidentales como un género propio, con sus propias estrellas y sus propios códigos.
Lo interesante es que el mukbang no nació como una moda impulsada por marcas ni por algoritmos: nació de forma orgánica, como respuesta a una necesidad muy concreta de la sociedad coreana de aquel momento. Y esa necesidad tiene nombre propio.
Mukbang, ASMR eating y programa de cocina: no es lo mismo
Es fácil confundir el mukbang con otros formatos que también giran en torno a la comida en vídeo, pero cada uno busca algo distinto:
| Formato | Objetivo principal | Papel del sonido | Cantidad de comida |
|---|---|---|---|
| Mukbang | Compañía y espectáculo: hacer que veas comer a otra persona como si estuvierais juntos | Habla + sonidos de masticar, a menudo con interacción con el chat o los comentarios | Grande, a veces desmesurada |
| ASMR eating | Estimulación sensorial y relajación | Protagonista absoluto: casi no hay palabras, solo sonidos amplificados | Normal, no busca sorprender por cantidad |
| Programa de cocina | Entretenimiento culinario y, a veces, enseñar a cocinar | Secundario, prima la narración y el montaje | La ración habitual de un plato |
El mukbang puede tomar prestado algo de ASMR —muchos creadores cuidan mucho el sonido de sus bocados— pero su corazón sigue siendo otro: no busca relajarte, busca que sientas que estás comiendo acompañado.
Por qué engancha: honbap, ASMR y las cantidades imposibles
La explicación más citada, y probablemente la más honesta, tiene que ver con la soledad. En Corea del Sur, comer es tradicionalmente un acto social: se come en familia, con compañeros de trabajo, con amigos. Comer solo en un restaurante durante mucho tiempo se ha visto como algo un poco triste, incluso incómodo. A ese fenómeno de comer en soledad se le llama honbap (혼밥), de honja («solo») y bap («comida» o «arroz»), y cada vez son más los surcoreanos —sobre todo jóvenes que viven solos por estudios o trabajo— para quienes es simplemente su rutina diaria.
El mukbang llegó, en buena parte, para llenar ese hueco: ver a alguien comer y charlar contigo mientras lo hace da una sensación de compañía que no está mal para quien cena solo delante del móvil. A eso se suma el componente casi ASMR de los propios sonidos de la comida —el crujido, el chapoteo del caldo, el «ah» satisfecho después de un buen bocado— y el morbo de ver cantidades de comida que ninguna persona normal se plantearía terminar en una sola sentada. Es una mezcla de compañía, estímulo sensorial y espectáculo que resulta más adictiva de lo que parece a primera vista.
El mukbang en pantalla: doramas y programas de variedades
La obsesión coreana por la comida en pantalla no se quedó en el streaming: se coló también en la ficción y en la televisión más tradicional. Let’s Eat (식샤를 합시다), estrenada en 2013, es un buen ejemplo: es un dorama construido enteramente alrededor de la comida y de lo que significa comer sola o acompañada, con la protagonista descubriendo los placeres del honbap a lo largo de la trama. Y en programas de variedades como Three Meals a Day (삼시세끼), donde varios famosos se instalan en el campo y cocinan sus propias comidas, la cámara se recrea en el mismo placer casi hipnótico de ver comer bien que hizo despegar al mukbang.
Pero no hace falta un programa entero dedicado a la comida para notar la huella del mukbang en la cultura coreana. Es raro el dorama romántico que no tenga, al menos, una escena de ramen instantáneo a deshoras, compartido entre los protagonistas como excusa para acercarse. Esa fijación por mostrar la comida con detalle, casi con reverencia, viene del mismo lugar que el mukbang: en Corea, comer bien acompañado —o dejar que otros te acompañen mientras comes— importa, y mucho.
Si te interesa este cruce entre gastronomía y ficción, tenemos un artículo dedicado a la comida coreana en los doramas con los platos más icónicos que verás una y otra vez en pantalla.
La cara polémica: salud, regulación y desperdicio de comida
No todo en el mukbang es compañía y disfrute. Varios estudios han encontrado una asociación entre ver mukbang con frecuencia y comportamientos alimentarios poco saludables: en adolescentes surcoreanos se ha observado una relación entre la frecuencia de visionado y el riesgo de obesidad, y en adultos se ha señalado también una asociación con síntomas depresivos. No son pruebas de que el mukbang «cause» estos problemas directamente, pero sí encendieron las alarmas lo suficiente como para que el propio Gobierno surcoreano se metiera por medio.
En julio de 2018, las autoridades de salud de Corea del Sur anunciaron un plan integral contra la obesidad que mencionaba explícitamente el mukbang como uno de los fenómenos a vigilar, en un contexto de preocupación por el aumento de la obesidad en el país. La propuesta generó bastante debate: para unos, tenía sentido regular un contenido que fomenta comer en exceso como espectáculo; para otros, era una intromisión excesiva en un formato de entretenimiento que cada cual consume como quiere.
A eso se añade otra crítica habitual, más ligada a formatos extremos dentro del propio género: el desperdicio de comida en vídeos pensados para epatar por la cantidad, donde buena parte de lo que aparece en pantalla ni siquiera llega a comerse. No es la norma dentro del mukbang, pero es la parte que más titulares genera y la que más rechazo levanta entre quienes ven el formato con desconfianza.
Entonces, ¿por qué triunfa tanto en Corea?
Al final, el mukbang funciona porque toca varias teclas a la vez: la soledad real de mucha gente, el placer sensorial de la comida bien mostrada y ese punto de espectáculo que siempre engancha en internet. Es un fenómeno muy coreano en su origen, pero perfectamente reconocible para cualquiera que alguna vez haya cenado solo con el móvil delante. Quizá por eso ha viajado tan bien fuera de sus fronteras.
Si te gusta rascar en el vocabulario y los fenómenos sociales que se cuelan constantemente en los doramas, no te pierdas tampoco nuestro artículo sobre qué es el aegyo o el que explica qué significa oppa: entre los tres tienes ya un buen mapa de por qué la cultura coreana se disfruta tanto en pantalla.