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Comida coreana en los doramas: los platos que te darán hambre a mitad del capítulo

Dolsot bibimbap

Llevas veinte minutos viendo un dorama y de repente los personajes se sientan a comer. Lo que era una escena de tensión romántica se convierte en una sesión de tortura gastronómica: hay vapor, hay salsa de color rojo intenso, hay alguien rompiendo con los palillos algo que suena de una manera deliciosa. Cinco minutos después estás buscando «restaurante coreano cerca de mí» en Google. Bienvenida al club. La comida en los k-dramas no es decorado, es protagonista, y tiene sus propias escenas de lucimiento. Aquí van los grandes iconos, qué son y por qué aparecen tanto.

Respuesta corta: Los platos que más veces aparecen en los k-dramas son el ramyeon (los fideos instantáneos picantes con doble sentido), el tteokbokki del street food, el chimaek (pollo frito con cerveza), el samgyeopsal a la barbacoa, el jjajangmyeon de los días tristes y el soju que se comparte en casi cualquier escena nocturna.

El street food: lo que se come de pie y con prisa

Tteokbokki (떡볶이)

Si hay un plato que representa el alma del street food coreano en los doramas, ese es el tteokbokki. Son cilindros de pasta de arroz cocinados en una salsa picante y dulce a base de gochujang (pasta de pimiento rojo fermentado), y su color es ese rojo anaranjado brillante que hace tan buenas fotos. La textura es masticable, casi elástica, y la salsa se pega a todo.

En los dramas suelen aparecer en los puestos callejeros de los pojangmacha, esas pequeñas tiendas de lona que se montan al anochecer. Son la comida de las amigas que hablan de chicos, de los estudiantes que salen del instituto, de los momentos de desahogo. Si una protagonista está llorando mientras come algo en la calle, hay muchas posibilidades de que sea tteokbokki. También suelen combinarse con eomuk (palitos de pasta de pescado) en el mismo cuenco.

Kimbap (김밥)

El kimbap son rollitos de arroz envueltos en alga nori, rellenos de verduras, huevo, zanahoria, espinaca y, según la versión, atún, carne o queso. Visualmente es parecido al sushi, pero el sabor es completamente diferente: el arroz se aliña con aceite de sésamo en vez de vinagre, lo que le da un aroma tostado y suave muy particular.

En los doramas el kimbap es la comida de los momentos prácticos: la que te llevas en una fiambrera al trabajo, la que prepara la madre cuando alguien va a viaje, la que comes de pie cuando no hay tiempo para sentarse. También aparece mucho en los picnics primaverales, esas escenas de flores de cerezo con manta en el suelo que son un clásico del género romántico. Si alguien prepara kimbap para otro, casi siempre es un gesto de cariño.

Para compartir a la mesa

Samgyeopsal (삼겹살): la barbacoa que une

El samgyeopsal es panceta de cerdo a la parrilla, y la gracia está en el ritual. En el centro de la mesa hay una parrilla (de carbón o eléctrica), los comensales ponen ellos mismos la carne, la van dando la vuelta con las pinzas, la cortan en trozos pequeños y la envuelven en hojas de lechuga con pasta de sésamo, kimchi y ajo asado. Todo se come en un bocado.

En los doramas la escena de samgyeopsal es casi siempre una escena de vínculo: amigos que celebran algo, colegas de trabajo que salen después de una larga jornada, una pareja que ya tiene confianza suficiente para hablar con la boca llena. El humo, el ruido de la carne en la parrilla, las botellas de soju en la mesa… es una de las imágenes más reconocibles de la cultura de comer en Corea del Sur, y en Itaewon Class hay escenas de bar-restaurante que capturan muy bien ese ambiente de mesas compartidas y guisos humeantes.

Bibimbap (비빔밥)

El bibimbap es literalmente «arroz mezclado»: un cuenco grande con arroz blanco al que se añaden encima verduras salteadas y marinadas (espinaca, brotes de soja, zanahoria, setas, calabacín), huevo frito o crudo, a veces carne, y una buena cucharada de gochujang. La clave está en removerlo todo bien antes de comer, hasta que el arroz quede teñido de rojo y los ingredientes se integren.

En los k-dramas el bibimbap suele aparecer en las escenas de casa, cuando alguien cocina algo rápido con lo que tiene en la nevera, o en los restaurantes sencillos de barrio. También tiene su versión de lujo: el dolsot bibimbap, servido en un cuenco de piedra volcánica que llega a la mesa ardiendo y hace que el arroz del fondo quede crujiente. Ese sonido del chisporroteo es otro de esos momentos de los que no hay escapatoria.

Japchae (잡채)

El japchae son fideos transparentes hechos de almidón de boniato, salteados con verduras (pimiento, zanahoria, espinacas, setas shiitake) y a menudo carne de ternera, aliñados con salsa de soja y aceite de sésamo. El resultado tiene una textura resbaladiza y brillante, con un sabor dulce y salado muy equilibrado.

Este plato tiene algo de plato festivo: en los doramas suele aparecer en las mesas de las celebraciones familiares, en los chuseok (la fiesta de la cosecha, algo parecido a Acción de Gracias) o en los cumpleaños. También es uno de esos platos que la madre o la abuela prepara cuando alguien llega de visita. Si ves japchae en una mesa de dorama, casi seguro que hay una reunión familiar con algo de tensión emocional de fondo.

Comfort food: lo que se come en soledad (o en crisis)

Ramyeon (라면): los fideos con doble sentido

El ramyeon es el fideo instantáneo picante coreano. Se hierve en el paquete con el sobre de condimento, a veces se añade huevo, queso, o lo que haya en el frigorífico, y se come directamente en el cazo o en un cuenco de plástico rojo. Es barato, rápido, reconfortante y hace mucho vapor.

Pero en los k-dramas el ramyeon tiene su propia mitología. La frase «라면 먹고 갈래?» («¿quieres quedarte a comer ramyeon?»), dicha en el umbral de la puerta de noche, no es solo una invitación a cenar. Es la versión coreana de todo lo que eso implica, y cualquier espectador de doramas sabe exactamente qué está pasando en esa escena. El ramyeon aparece también en los momentos de estudio hasta las tantas, de borrachera que se remata con algo caliente, de personaje que come solo en casa con el drama en el fondo. Es la comida de la vulnerabilidad, y en los doramas le sienta muy bien.

Jjajangmyeon (짜장면): los fideos del día triste

El jjajangmyeon son fideos gruesos de trigo con una salsa espesa, oscura y ligeramente dulce hecha a partir de chunjang (pasta de soja fermentada negra), con cebolla, cerdo y a veces marisco. El color es negro profundo y la salsa se mezcla con los fideos antes de comer hasta que todo queda uniforme.

Su carga emocional en los doramas es bastante específica: es la comida del día triste, del personaje que ha recibido una mala noticia, que come solo en casa pidiendo a domicilio. No en vano, el 14 de abril en Corea del Sur se celebra el Black Day, el día no oficial de los solteros, en el que la tradición dice que hay que comer jjajangmyeon de negro y con quien también esté sin pareja. En los k-dramas aparece a menudo en esas escenas de bajo punto emocional: el protagonista en el sofá, los fideos en la mano, mirando al vacío. Triste pero delicioso.

Kimchi (김치)

El kimchi es col fermentada con pimiento rojo, ajo, jengibre y salsa de pescado. Es el acompañamiento que aparece en prácticamente todas las mesas coreanas, en todas las comidas, en todos los doramas. No es un plato principal sino un banchan (guarnición), pero su presencia es tan constante que sería raro no nombrarlo.

En los k-dramas el kimchi también protagoniza una de las tradiciones más visuales: el kimjang, la preparación colectiva del kimchi para el invierno. Las escenas de kimjang suelen ser de trabajo comunitario, de familia o vecindad reunida, con delantales y cuencos enormes. Es una de esas imágenes que, sin que lo expliquen, transmite todo sobre la cultura de lo compartido. Si te interesa el peso cultural de estas tradiciones, el hanbok tiene una historia igual de rica como seña de identidad coreana.

Para brindar: el soju y el chimaek

Soju (소주): el ritual del vasito verde

El soju es un destilado transparente, suave y ligeramente dulce, con una graduación que ronda los 16-25 grados según la marca. Se vende en botellas pequeñas de vidrio verde opaco que son inconfundibles, y se bebe en vasitos pequeños. En volumen de ventas es una de las bebidas alcohólicas más consumidas del mundo, y en los doramas es omnipresente.

Lo que hace interesante el soju en pantalla no es solo la bebida sino el ritual. Hay reglas: no te sirves tú mismo, te sirve alguien, y tú sirves a los demás. Cuando alguien mayor te sirve, recibes el vaso con las dos manos. Si bebes delante de una persona de más edad, giras ligeramente la cabeza hacia el lado al beber, por respeto. La botella se agita antes de abrirla dándole un golpe en el cuello. Todo esto sale en los doramas, y hace que esas escenas de bar digan mucho más de lo que parece.

El soju también se mezcla con cerveza (esa combinación se llama somaek) y aparece mezclado con toda clase de bebidas según el estado de ánimo del episodio. Pero la imagen más icónica sigue siendo la del vasito verde, la botella pequeña en el centro de la mesa y alguien que lo llena en silencio.

Chimaek (치맥): pollo frito con cerveza

Chimaek es el acrónimo de chikin (pollo frito) y maekju (cerveza). La combinación es tan popular en Corea del Sur que tiene nombre propio, y en los k-dramas es la comida del plan de viernes por la noche, de ver un partido, de la reunión improvisada en casa. El pollo frito coreano tiene su propia técnica: se fríe dos veces para que quede especialmente crujiente, y se sirve en versión original, glaseado con salsa picante o con una mezcla de miel y soja.

La imagen del chimaek en los doramas suele ser de complicidad y relax: los personajes descalzos en el sofá, la caja de pollo abierta en la mesa baja, las latas de cerveza. Es la comida que aparece cuando la tensión baja un poco y los personajes finalmente se permiten estar cómodos juntos. Y sí, da ganas de pedirlo inmediatamente.

El café y las bebidas: porque los k-dramas también tienen mucho Americano

No hay que olvidar las bebidas no alcohólicas. Corea del Sur tiene una cultura cafetera muy intensa, y en los doramas se nota: los personajes van constantemente a cafeterías estilosas, piden Americano (café americano, siempre el más pedido), o llevan en la mano esas tazas de papel de las cadenas. El café aparece en las conversaciones importantes, en los encuentros incómodos, en los momentos de reflexión en la ventana.

También hay sikhye (bebida dulce de arroz fermentado, típica de las celebraciones), boricha (té de cebada tostada que se toma frío en verano) y toda clase de batidos con fruta y leche que salen en las escenas más modernas. Pero el Americano con hielo en verano y el Americano caliente en invierno son los que más cámara roban.

Tabla resumen: los platos de los k-dramas

Plato Qué es La escena típica en el dorama
Ramyeon Fideos instantáneos picantes en caldo La invitación a quedarse en casa… con doble sentido
Tteokbokki Pasta de arroz en salsa picante roja Puesto callejero, conversación de amigas, llanto en la calle
Jjajangmyeon Fideos con salsa negra de soja fermentada Comer solo en casa después de una mala noticia
Samgyeopsal Panceta a la parrilla de mesa Celebración con amigos, soju incluido
Chimaek Pollo frito coreano + cerveza Noche tranquila en casa, caja de pollo en el sofá
Kimchi Col fermentada picante En todas las mesas, siempre
Bibimbap Arroz con verduras, huevo y gochujang Comida rápida en casa o restaurante sencillo
Japchae Fideos de boniato con verduras y sésamo Mesa de celebración familiar, chuseok
Kimbap Rollito de arroz con alga y rellenos variados Fiambrera, picnic, comida que prepara la madre
Soju Destilado transparente suave, botella verde Cualquier escena de bar o de mesa nocturna

Cómo recrear el momento: maratón + comida coreana

La propuesta es sencilla: elige un dorama con buenas escenas de comida (y hay muchos), pide o prepara uno de estos platos, y vélo en condiciones. Si quieres el modo fácil, el tteokbokki en bote, el ramyeon en paquete y el kimbap del supermercado asiático son un punto de partida muy digno. Si quieres el modo completo, monta una parrillada de samgyeopsal en casa con amigos, botella de soju en el centro de la mesa y las reglas del ritual en mente.

Y si lo que buscas es la experiencia de la cocina coreana como hilo conductor del dorama en sí, Bon Appétit, Majestad es un buen destino: la comida no es solo decorado sino el eje de la trama, y te va a dejar con ganas de meterte en una cocina.

Hay algo en la forma en que los k-dramas muestran la comida que va más allá de tener hambre. Es el calor de la mesa compartida, el consuelo de un cuenco caliente a solas, el ritual de servir a alguien antes que a ti mismo. Comer en los doramas siempre dice algo. Y nosotras, desde el sofá, lo captamos todo.