Hay algo en el romance histórico dibujado que no tiene equivalente en ningún otro formato. Quizá sea la combinación de mundos que ya no existen con emociones que siguen siendo las mismas de siempre. O quizá sea que el manga y el manhwa llevan décadas perfeccionando ese arte de crear personajes que viven en cortes de otro siglo pero sienten de una forma completamente reconocible. Sea cual sea la razón, si te caen bien una cortesana del período Edo, una princesa medieval sin aliados o una joven arrastrada al pasado contra su voluntad, tienes un problema. El problema de no poder parar de leer.
Esta lista reúne lo mejor de dos tradiciones: la japonesa, con su amor por el kimono, la corte heiana y los ambientes medievales de inspiración europea, y la coreana, con su mirada particular a la era Joseon y a la mitología. Hay títulos para quien empieza en el género y títulos para quien ya lleva un rato en él y busca algo con más matiz. Todos tienen algo que los hace especiales.
Manga japonés: de princesas medievales a cortesanas del Edo
Okobore Hime to Entaku no Kishi (おこぼれ姫と円卓の騎士)
Si alguna vez te ha gustado la idea de una princesa que no tiene nada —ni el favor de la corte, ni aliados políticos, ni ninguna ventaja obvia— y tiene que construirlo todo desde cero, este manga fue escrito para ti. La princesa Leticia es la última opción de su padre para sucederle en el trono: sus hermanos tienen ya sus facciones, sus caballeros, su poder. Ella tiene que reclutar los suyos propios y formar su propia mesa redonda antes de que alguien le quite el puesto.
El setting es una fantasía medieval de inspiración europea, con torneos, intrigas de corte y una protagonista que tiene que demostrar su valía sin los recursos que tienen todos los demás. El romance crece despacio, como mandan los cánones del shojo clásico, y está entretejido con la política y la lealtad de una forma que hace que cada avance emocional se sienta ganado. Basado en la novela ligera de Ishida Rinne, con adaptación a manga publicada desde 2013. Ideal para lectoras que disfrutan del shojo con algo más de sustancia que el típico triángulo amoroso.
Yukarism (ゆかりズム)
Yukari es un escritor de diecisiete años con un don extraño: puede escribir novelas ambientadas en el período Edo con una precisión que va más allá de la investigación. La razón es que en su vida anterior fue Yumurasaki, una oiran —una cortesana de alto rango— del distrito de Yoshiwara, en Edo. Cuando duerme, revive esa vida. Y cuando empieza a cruzarse con personas que también tienen memorias de aquella época, la trama se complica de una manera muy satisfactoria.
Shiomi Chika (la misma autora de Cactus’s Secret) combina aquí reencarnación, misterio y romance con una ambientación en el Japón feudal que está tratada con mucho cuidado. Yoshiwara no es decorado: las jerarquías, los rituales, el mundo de las oiran forman parte del conflicto. El tono es entre romántico y melancólico, con ese punto de historia que no se resolvió y que busca cerrarse siglos después. Serializado desde 2010 en Bessatsu Hana to Yume. Para lectoras con algo de experiencia en el género que buscan algo más que un romance lineal.
Aoki Umi no Toraware Hime (碧き海の囚われ姫)
Una princesa de un país neutral, un pirata que la secuestra para sacrificarla en un altar legendario, y una historia que claramente no va a ir por donde parece al principio. Ayumura Yuki firma con este manga corto —dos volúmenes, once capítulos— una historia de aventura marítima y romance que tiene mucho más corazón del que aparenta en su arranque.
Lo que hace especial a Aoki Umi no Toraware Hime es precisamente eso: que empieza con toda la energía de un gamberro que no da explicaciones y termina siendo algo bastante más tierno de lo que esperabas. El setting histórico es vago pero coherente, con esa estética de alta mar, puertos exóticos y reinos fantásticos que funciona tan bien en el shojo de aventuras. Es una lectura corta y perfecta para una tarde, especialmente si te gustan los protagonistas masculinos que tienen mucha chulería pero un fondo demasiado blando para ocultarlo del todo.
Heian Koi Emaki: Ayanashi no Kimi (平安恋絵巻 あやなしの君)
Lo incluyo con una salvedad honesta: si buscas romance histórico puro, este título tiene bastante más fantasía que los anteriores. Está ambientado en el período Heian —la era de la corte aristocrática japonesa, el Genji Monogatari, los kimonos en capas y las cartas de amor en papel de arroz— y su protagonista, Itsuki, tiene la capacidad de purificar espíritus con un beso, lo que la mete en situaciones complicadas. La autora es Misa Sazanami.
El romance existe y el período histórico está tratado con cariño, pero la parte sobrenatural pesa mucho en la trama. Si el Heian te llama —y tiene razón al llamarte, porque es uno de los períodos más fascinantes de la historia japonesa— puede ser una puerta de entrada interesante. Pero si lo que buscas es historia con romance y poco más, quizá empieces mejor con alguno de los títulos anteriores.
Manhwa coreano: de Joseon a Egipto, pasando por la mitología
Sarasah (사라사) — Ryu Ryang
Ji-Hae muere y se despierta en su vida anterior: es Lady Ari, una joven de la antigua Corea durante la era de los Hwarang, la famosa fraternidad de jóvenes guerreros de la dinastía Silla. La misión, en teoría, es sencilla: encontrar a la reencarnación de su amor de toda la vida y arreglar lo que quedó sin resolver. En la práctica, las cosas se complican bastante más, incluyendo un disfraz masculino que lleva demasiado lejos.
Ryu Ryang firma aquí un manhwa que mezcla la comedia con el drama histórico de una manera muy característica del género, y que tiene ese sabor especial de los títulos que te hacen querer saber qué pasó en la historia real. El período Silla no aparece tan a menudo en el manhwa histórico como la era Joseon, lo que le da un punto de originalidad extra. Si luego te pica la curiosidad por los dramas históricos coreanos, el salto a los sageuk románticos es casi inevitable.
La novia del dios del agua (Bride of the Water God / 하백의 신부) — Yun Mi-Kyung
Soah es ofrecida como sacrificio al dios del agua, Habaek, para acabar con la sequía que asola su aldea. Lo que nadie esperaba es que Habaek la acepte como su novia, ni que la historia entre ellos dos se vuelva tan complicada —y tan imposible de soltar. Publicado por Yun Mi-Kyung a partir de 2006, es uno de los manhwas más influyentes de su generación, y se nota.
El setting mezcla una Corea antigua un tanto mitológica con el mundo de los dioses, y el resultado tiene esa mezcla de romance imposible, política divina y momentos de una ternura inesperada que hace que el lector se quede enganchado. Si ya conoces el dorama de 2017, el manhwa original tiene una energía bastante distinta y mucho más oscura en algunos tramos. Merece la pena leerlos como dos cosas separadas. Para quien quiere explorar el manhwa de mitología y romance, este es un punto de partida casi obligado.
Pharaoh’s Concubine — romance josei en el Egipto antiguo
Ivy es arrastrada al Antiguo Egipto gracias a una pulsera con forma de serpiente grabada con un juramento de amor de tres mil años de antigüedad. Allí se encuentra con el heredero del faraón Ramsés II y con una historia que no es exactamente la que la historia oficial cuenta. Es romance histórico en el sentido más amplio del término: hay acción, hay política de corte, hay un protagonista masculino que al principio no es precisamente amable, y hay una protagonista que se adapta a lo que le cae encima con bastante más ingenio del esperado.
Si el josei es tu terreno natural, Pharaoh’s Concubine tiene ese tono adulto y emocionalmente más complejo que distingue al josei del shojo sin caer en el dramatismo gratuito. Y Egipto es, reconozcámoslo, un setting que el manga y el manhwa han infrautilizado históricamente. En el blog tenemos una reseña completa de Pharaoh’s Concubine si quieres saber más antes de empezar.
Por dónde empezar y qué leer después
Si eres nueva en el romance histórico dibujado y no sabes por dónde entrar, el criterio más sencillo es el período que te llame más: Europa medieval y política de corte (Okobore Hime), Japón feudal con misterio (Yukarism), Corea antigua con comedia y acción (Sarasah), o algo completamente diferente como el Egipto de Pharaoh’s Concubine. Todos son accesibles para lectoras sin experiencia previa en el género.
Si ya llevas un rato leyendo manhwa histórico y quieres ampliar en otras direcciones, el paso natural es el sageuk romántico: los dramas históricos coreanos comparten mucho ADN con estos manhwas, especialmente en los temas de jerarquía social, amor imposible y protagonistas femeninas que no se rinden fácilmente. Y si todavía hay términos que se te escapan —oiran, Hwarang, sageuk, josei— el diccionario otaku del blog tiene las definiciones que necesitas para no perderte.
¿Tienes algún favorito del género que no está en esta lista? Me interesa saber cuál.