Conspiraciones ocultas: capítulo 1 – Por un trozo de pizza

Muy buenos días a todos, hoy vengo especialmente feliz y motivada ya que os traigo nueva historia. Sé que aún me quedan capítulos por subir de La fascinación de un hombre (os lo prometo), pero me apetecía tantísimo publicar esta historia que no pude evitarlo. Conspiraciones ocultas es una historia muy intrigante y misteriosa, quizá es de las más duras que he publicado hasta el momento. Os mando este primer pedacito para catarla, a ver qué os parece. El miércoles más y mejor sin falta, os prometo un mes repleto de relatos románticos y amor, mucho amor.


CONSPIRACIONES OCULTAS

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Capítulo- 1: Por un trozo de pizza.

Gea se encontraba frente al ordenador intentando rastrear a su enemigo. Llevaba meses buscando a Neeb sin lograr una mísera pista. Ella ya sabía que no le resultaría sencillo, su superior llevaba años intentando dar con ese tipo sin resultados. Pero Gea no era una chica normal, siempre había sido muy cabezota, demasiado para su propia bienestar, así que pondría todo su empeño en ello. Únicamente el sonido del insistente timbre logró despegarla de su ordenador porque sabía que acababa de llegar su cena.

—Buenas noches —la saludó el pizzero vestido con un polo azul y una gorra a juego —.Su pizza tropical.

—Gracias —contestó cogiendo la caja de cartón. Gea le tendió el dinero con algo de propina extra pero el hombre no la recogió. En su lugar lanzó su gorra al suelo y le dijo.

—Ya me pagan lo suficiente por ti, bonita —y un chico con los ojos ambarinos le sonrió de puro placer. Gea lo supo al momento y entendió el motivo de burla, acababa de ser atrapada por el enemigo. Un nombre pasó por su mente antes de caer al suelo inconsciente: Neeb.

Gea despertó en una habitación completamente vacía y metida en una pulcra cama. Había muy poca iluminación, lo suficiente para darse cuenta que se encontraba encerrada en una celda sin ventana alguna. Intentó ponerse en pie sin éxito y comprendió que seguramente la habían drogado. Sentía su boca pastosa y unas ganas inmensas de ir al baño pero parecía que allí no había  ni agua ni inodoro, en su lugar siguió tumbada en esa cama esperando pacientemente a que se le pasaran los efectos de los narcóticos. Gea conocía perfectamente el uso de esas drogas en las personas y de hecho, ella misma los había usado con alguno de sus enemigos. Gracias a ellos había logrado paralizarlos por completo en cuestión de segundos así que lo más importante ahora mismo para ella era mantener la calma.

El ruido estrepitoso de una cerradura la alarmó despertándola, sin darse cuenta se había quedado dormida de nuevo. Gea se sentía muy desorientada sin saber tan siquiera qué día era cuando un hombre vestido de uniforme negro le gritó desde la puerta:

—¡Levántate, el comandante quiere hablar contigo!

A Gea le costó bastante ponerse en pie y mucho más conservar el equilibrio. Esos malditos fármacos que usaban eran demasiado fuertes, deberían haberle administrado una dosis menor a una tan mujer menuda como ella. El hombre de la puerta la empujó bruscamente contra la pared colocándole unas esposas. Ella no logró ver su rostro, solo sintió sus anchas manos agarrándola sin tacto.

—¡Camina! —le ordenó colocándola en medio del pasillo.

Gea siguió andando por un pasillo vacío casi sin iluminación en completo silencio, hasta que notó un fuerte tirón que la detuvo en seco. El hombretón golpeó una puerta metálica con su porra y Gea esperó impaciente y asustada. Ese hombre parecía absolutamente loco y bien podría haberle abierto la cabeza en cualquier momento.

—Entra —le ordenó dándole una patada que casi logra tirarla al suelo. Gea se incorporó como pudo, aún sentía su cuerpo torpe y débil y estar maniatada no la ayudaba en absoluto.

—De rodillas —le ordenó otra voz masculina pero que con la poca luz de la sala no lograba ver.

—No hace falta ser tan mal educado —contestó una tercera voz en un tono jocoso.

—Tonterías —dijo otra vez el primer hombre. Gea no lograba focalizar sus rostros en esa sala, porque solo era capaz de ver pálidas sombras en medio de la nada.

—Un poco de luz, Alf —ordenó el hombre jocoso.

Al instante la sala se inundó de tanta luz que Gea tuvo que entrecerrar sus ojos. De hecho, tardó bastante en acostumbrarse a toda esa intensidad hasta que logró ver lo que estaba ocurriendo a su alrededor. Detrás de ella se encontrar Alf, el hombretón maleducado y loco que la había traído hasta allí. Llevaba la cabeza completamente rapada con una espesa y larga barba, y sin duda parecía un tipo muy fuerte y malo.

Él se quedaría vigilando la puerta en caso que a ella se le pasara por la cabeza la estúpida idea de escaparse. En frente, se encontró con dos hombres sentados cómodamente en unos elegantes sillones. Parecían sentirse cómodos con la presencia de rehenes y rodeados por tanta violencia. Al instante Gea identificó al que se reía, aún conservaba una media sonrisa burlona, como si la violencia y la maldad lo estuvieran divirtiendo. Era un tipo no demasiado grande, más bien delgado con unos rasgos finos, y parecía ser el antítesis del hombretón que custodiaba la puerta. Iba vestido con un traje negro elegantísimo y sin duda se sentía cómodo llevándolo. El negro del traje contrastaba con su cabello rubio y fino, y a esa distancia no supo identificar el color de sus ojos, verdes o quizá azules. Seguramente ese sería el comandante, alguien con poder y presencia. Parecía más bien un hombre inteligente y estratega, y no un tipo de acción. A su lado, sentado cómodamente se encontraba el segundo hombre, ese era el que la había obligado a arrodillarse y su rostro era serio como cabreado. Su cabello era largo, completamente liso hasta los hombros. Llevaba una pequeña barba aunque ella creía que era más bien por falta de afeitarse y no porqué le gustase. Su rostro era tosco, serio y regio con unos ojos castaños claros como el chocolate con leche. Gea abrió más los ojos sorprendida, ¡esa era Neeb! El hombre pareció darse cuenta y se rió, con esa misma sonrisa del falso pizzero. Qué paradójico parecía ser el destino, porque al final resultó que su presa la había terminando cazando. Iba vestido con una camiseta marrón, pantalones de camuflaje y botas a juego, y parecía un tipo de acción. Gea al instante entendió que estaba perdida, salir de allí con vida resultaría prácticamente imposible porque Neeb era un enemigo legendario entre los suyos, y sabía lo cruel que podría llegar a ser.

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Acerca de: Clover

¡Bienvenida a mi mundo plagado de soñadoras! Llámame CLOVER, soy la autora de este cuaderno, una ovejita más del rebaño, #cloveradicta, escribo historias románticas sin parar, atípica por convicción y amante de la libertad por fanatismo. ¿Te unes al rebaño de las que soñamos despiertas? (¡Desde este lado el mundo es un poquito más bonito!).

5 thoughts on “Conspiraciones ocultas: capítulo 1 – Por un trozo de pizza”

  1. R. Crespo dice:

    ¡Me la apunto! Lo que significa que pronto la comenzaré y volveré a comentarte con mis impresiones del primer capítulo… Creo que a este paso terminaré leyendo todo lo que tienes en el blog jeje.

  2. Clover dice:

    ¡Perfecto! Ya sabes que yo estoy encantada de tenerte por aquí y de tus comentarios aún más, bss

  3. R. Crespo dice:

    El comienzo ha sido muy bueno, no me esperaba que ocurriera eso ni mucho menos lo del pizzero. No creo que le vaya a ir bien a Gea en su cautiverio, no al menos en los primeros días, pero tendré que leer para asegurarme. ¡Me ha encantado! Que lo sepas jeje.

    Ahora estoy escribiendo un relato y no podré continuar con los demás capítulos, pero cuando pueda te inundaré a comentarios 🙂

  4. Clover dice:

    ¡Thx! Yo soy una tumba, no voy a soltar prenda -_- (cara de no decir ni pío). Uoooh!! ¿un relato? (aplausos de emoción), la que se tiene que poner las pilas soy yo con tus maravillas historias (soy lo peor). Estoy deseando leerte, jajaja

  5. R. Crespo dice:

    ¡Oh! Me tendrás muy nerviosa hasta que te vea por allí, ya sea en mi blog como por wattpad (donde sin duda tengo más cosas lol).

    Yo intento sacar tiempo cuando puedo para leerte a ti y a otras personas que también tienen escritos muy buenos, o que me llaman la atención ^^

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